Yoga Kundalini Celêstial

¡¡TRANSFORMA TU VIDA Y DESPIERTA TU SER!!

SADHANA DEL YOGA KUNDALINI CELÊSTIAL

Vamos a darte un Sadhana, una práctica consciente para que puedas acceder a la experiencia de lo que realmente eres, una práctica con la que, una vez abiertos los canales de energía, puedas empezar a sintonizar tu mente, tu cuerpo y tu alma.

 Con tan sólo tres posiciones vas a recargarte por completo de energía y, también vas a hacer que los chacras funcionen correctamente, que tu mente se relaje, vas a experimentar la meditación y vas a tener experiencias extrasensoriales. En realidad, lo único que ocurre es que varías tu nivel de sensibilidad y empiezas a percibir el mundo con mayor alegría, alineándote con las frecuencias Celestiales y asentando tu conciencia en la realidad multidimensional.

 En este sistema no buscamos solo la sanación, sino la restitución del estado natural del ser humano en su relación con el Cielo y la Tierra. El ser humano es un sistema de relaciones… relaciones internas de los diferentes órganos que han de fluir bien para que todo el sistema esté bien… relaciones también externas con la tierra, el agua, el fuego y el aire y relaciones humanas.

 Sanarte es sanar tus relaciones, la relación que tienes con tu trabajo, con las personas que te rodean, con tu pareja, la relación que tienes con la familia, la relación que tienes con la sociedad, la relación que tienes con la Tierra, bendita sea, tienes que sanar la relación con la Madre Tierra, quererla, tienes que sanar la relación con Dios, el Gran Espíritu, te abres al cielo igual que te abres a la tierra.

 Sanar nuestra vida no significa tener que solucionarlo todo, sanarlo todo, por aquí y por allá. No se puede dragar el océano, y tú eres un océano lleno de miles de acontecimientos, emociones, pensamientos y, en última instancia, el inconsciente mismo de la humanidad entera.

 No es cuestión de quitarte lo que te molesta, lo que crees que está mal o buscar en la oscuridad de tu propia sombra… no, no, no. Eso sería una obsesión que daría toda la fuerza de tu energía, de tu mente y de tu poder, que lo tienes, a aquello que NO ES. Si te centras en lo que “no es”, lo que “no es” manda en tu vida.

Si cambias tu centro de poder, lo sacas de donde no es y lo pones donde SÍ ES y enfocas tu energía por ahí, sobre lo que “sí es”, sobre lo que realmente es importante, sobre lo que busca tu alma, vas a tomar un camino diferente.

 Mucha gente en el territorio espiritual se equivoca de camino; cogen el camino de enredarse, de luchar contra la oscuridad y convierten el mundo en una lucha del bien contra el mal, haciendo del mundo un lugar peligroso, sospechoso e impuro. Así comienzan un camino de separación entre el mundo y Dios… un camino en el que tienen que purificarse, purificarse y volverse a purificar. Y nunca salen de ahí.

 No puedes estar obsesionado por buscar lo que está mal dentro de ti o lo que está mal en el mundo porque por ahí no es. Tendrás que empezar a darte cuenta de donde están las cosas bien dentro de ti. Y a esto yo le llamo encontrar a Dios. Esto es encontrar a Dios, lo que siempre está bien, lo que nunca cambia, lo que nunca se va a manchar. Se llama “la flor de loto” o “la joya sagrada”; también se llamó “el santo grial”, lo que es impoluto, lo que realmente merece la pena conseguir en la vida.

Joyas y lotos son unas buenas formas de enfoque. Tienes que encontrar la belleza. Si vives y no encuentras la belleza, te pierdes en los problemas, te pierdes en los asuntos y no sabes enfocar tu mente en el lugar que corresponde: ensalzar la belleza, ensalzar el amor, ensalzar la alegría. Éste es el camino y éste es el conocimiento sagrado que ahora transmitimos para ti.

 Hay que salir de la sanación, de querer quitar lo que está mal, y empezar el Sadhana de apoyar lo que está bien. Esto es dar el salto de la sanación a la “Sadhana-acción”, el arte de la acción que surge del alma y se convierte en la práctica del camino correcto.

 El objetivo final es encontrar la flor de loto. Dicen los budistas: “Om mani padme hum” (la joya está en el loto). El corazón te hace “pum, pum, pum” porque sabes que hay verdad en eso.

 Esta es la Sadhana, la práctica de la excelencia, un camino para que te enlaces a las frecuencias Celestiales cada día. No lo puedes hacer todo en un día. Tienes que andar… Son los años los que te van dando experiencia, pero el primer día ya saboreas todo lo que estamos hablando. Es un ir creciendo a través de ir saboreando eso que se revela ante ti. Y así pasan los días, los meses, los años, y continúas regenerándote, creciendo, evolucionando, despertando… Aprendes a evolucionar naturalmente, con facilidad y sin complicarte la vida.

 Cuando practicas cada día el enlace con la ambrosía CELESTIAL, creas un hábito de elevación, ascensión y evolución. Entonces cuando tienes un conflicto, te preguntas: “¿Qué hago, me hundo o evoluciono?”: ¡Evoluciono!

 Cuando no hay ningún conflicto, dices: “¿Qué hago, nada o evoluciono…? Evoluciono!”. Y aprendes una cosa muy importante, que es evolucionar sin conflicto. Si aprendes eso, ya eres sabio.

 Así evolucionas sin problemas. Aprendes a dar pasos espirituales cuando dices: “Voy a dar un paso, por intuición. ¿Me pasa algo? No, estoy bien, estoy feliz, doy gracias por todo, pero me toca dar otro paso”. Por intuición das otro paso, y evitas que te llegue el “palo”. Entonces ya no juegas a eso de que necesitas que te den palos para dar un pasito. Ya no hace falta porque tú mismo te regulas, das los pasitos y vas avanzando. Poco a poco, “sin prisa pero sin pausa” se dice, vas dando pasos y haciendo que tu vida evolucione y tenga un sentido. La misma evolución es un sentido y ese sentido tienes que comprenderlo tú.

 Tatewari